seguramente debí haber hecho esto antes, en mi primer post en la revista Calma, me refiero a presentarme como se "debe" -mi nombre, mi profesión, mi lugar de origen, en fin- pero como siempre evito todo tipo de formalismos me limité a solamente mostrar algunas imágenes y vídeos.


es así que en esta ocasión me propuse iniciar una "serie" de post relacionados con mi ciudad Mexicali, capital del Estado de Baja California en México, si aun no se ubican se encuentra a poco mas de dos horas de la famosa Tijuana, esto es, al Norte de México, en la Frontera.

garita



pero como se han podido dar cuenta soy mujer de pocas palabras así que dejaré que les platiquen de mi ciudad algunos de los que considero los escritores mas reconocidos aquí en Mexicali, algunos son ya reconocidos y otros apenas se inician en esta labor en la que sin duda prometen.




empezaré con un gran amigo mio Badbit, que nos hable de Baja California


...No sabemos exactamente el momento exacto del bautizo de este lugar, pero se sigue llamando California hasta la fecha. Me gusta ese nombre, me gustan sus orígenes.


Parece una buena justificación o etiqueta para un estado que tiene tantas maravillas naturales. Sin tratar de menospreciar a ningún otro lugar del mundo, California es excepcional en cualquiera de sus tres secciones. La carretera a la Rumorosa es única, la Laguna Salada espectacular, la Tijuana scenic road es otra cosa, y tantos otros lugares que ustedes conocerán mejor que yo. El valle de Mexicali es fértil, y la ruta del vino excepcional. Todavía nos queda mucho espacio, mucho lugar para vivir, para visitar y para crecer. La mayor parte de esta área sigue desierta.




Laguna salada


Supongo que tampoco es de extrañar que en Baja California podamos encontrar a las mujeres más bellas de todo México. Donde ponga uno el ojo hay algo bonito. No por nada la única Miss Universo del país salió de aquí. Disculpen la arrogancia que provoca el estar orgulloso de su tierra, pero es algo que creo que es sano de cuando en cuando, sobre todo al ver que hay tanta gente que dice que aquí "no hay nada". Claro, que el mundo no existe para alguien que no sale de sus cuatro paredes...


Raúl Linares
Entonces me di cuenta: había un tigre persiguiéndome. Hace ya un mes que me encuentro en tierras cachanillas, y el muy fiera no ha dejado de rondarme desde que, allá por la rumorosa, di vuelta (devorando kilometraje en mi poderoso bólido del color de la noche) en aquella piedra enorme que divide la apacible, caótica vida mediterránea y el ámbito volcánico del valle.


Rectifico: no se trata de un tigre, pues resulta que en tierras cachanillas estos animales hermosos (que tienen tanto de brahmán y pesadilla) no parecen darse ni en maceta indostánica. Para mayor detalle, dos excepciones que no lo son: por una parte, los nómadas circenses que, de tanto saltar aros de fuego, tienen tatemada la conciencia; por otra parte, creo recordar de mi niñez más atónita, algún gato grande comiendo engrudo en el Bosque de la Ciudad: de tigre, por supuesto, le quedaban solamente algunas rayas confundidas con su jaula/hostal, rugiendo entre mapaches y osos que tampoco lo eran.


Estoy convencido: no puede tratarse de un tigre. Difícilmente un animal de esas dimensiones (anatómicas, arquetípicas, ficcionales) podría haberme estado acosando todos estos días sin ser visto: zarpándome al abrir la puerta del auto, rugiendo al salir de casa, haciendo ochos en el espacio diminuto del baño, tomando por asalto la voluntad en cada alto. Alguna raya, el caracoleo de su cola, sus fauces de mordisco, el salto de su sombra: alto tendría que haber visto.


¿Cómo reconquistar una ciudad con un falso tigre acechando? Este peculiar problema, quizá cercanísimo y consuetudinario para Alejandro de Macedonia, resulta en estas latitudes y a estas fechas un asunto harto gordiano.


Mexicali, luego de un mes de cohabitación con la fiera aquella, parece todavía ruborizado, temerosos de mostrar sus bondades de tierra prometida, sus brazos abiertos de gente y solaire, sus pasos cercanos de complicidad a toda prueba. O quizá no. Quizá este tiempo fuera haya sido precisamente eso, un tiempo fuera. El caso es que la ciudad sigue ahí, lista para ser respirada, y presiento que se trata de un respiro afortunado.
La ciudad está formada por puntos y aparte, por capas de polvo reciente, por rostros que sé, estoy seguro, he visto en otra parte. En todo caso, Mexicali se asemeja cada vez más a sí misma. En fin. Mejor en principio.
En tanto termino de hacer tierra, seguiré investigando el asunto del falso tigre. Creo que me estoy aproximando. Presiento su vaho cercano.



sin duda, la descripción mas poética a cerca de Mexicali la podemos encontrar en a. kurtz


...Luego, tenemos a las ciudades silenciosas. Las que hacen poco ruido, o mejor dicho, las que producen un ruido que sólo hace eco en ellas mismas. Creo que Mexicali es una de esas ciudades...


...Lo que pasa es que, ante una metafórica de la ausencia, el desierto se comporta como el único sitio desde el cual podemos desprender verdades. No obstante, dichas verdades están minadas por el vacío...


...Lo que pasa es que el desierto no es épico. O mejor dicho, lo que pasa es que el desierto puede ser épico, mágico, fantasmagórico, lánguido en su respiración, meditativo como mirada de anciana que recuerda el pasado...


...Lo que pasa es que no hay nada más real que el desierto, porque es el único sitio donde puede imaginarse lo inimaginable. Todo lo demás ya está presentado por la fantasmagoría de la representación...


...Mexicali es un espejismo, que vemos cuando bajamos la Rumorosa de noche. Después de la pesadilla imaginario de las rocas, se circunscribe en un plano horizontal un reflejo de luces tintineantes, espejo de la realidad: Mexicali como enorme microchip...

carretera la Rumosora


...en sitios específicos de la ciudad de Mexicali, puede uno encontrarse con cierto tipo de obra efímera. no se sabe a ciencia cierta dónde exactamente sucede, pero lo que sí es que suceden en las paredes. aproximadamente a las cinco de la tarde, o mejor dicho, justo antes de que comience a caer el sol. por lo regular ocurre en oficinas, cuando después de la comida todos regresan al tedio de la segunda ronda y el silencio se siente más. de pronto aparecen. sombras. la luz del sol atraviesa las ventanas y comienza a figurar las ramas de los árboles en las paredes interiores de los edificios...


...Algo más. . .¿saben qué me llama la atención de Mexicali? Como dicen en la película de Pulp Fiction. . . son los detalles, sobre todo los que pasan desapercibidos. Por ejemplo, el hecho de que todas las carreteras de nuestra ciudad conducen a un cementerio.


prometo para la proxima mostrarles mas fotografías...
Dadá

4 comentarios:

Jesús dijo...

Desde luego el nombre de la ciudad es muy bonito, Mexicali, tiene musicalidad.
No conocía esta ciudad.

Mari Carmen dijo...

Yo tampoco la conocía y lo cierto es que dan ganas de hacer las maletas y largarse para allá, a descubrir todo aquello :)

Un abrazo,

Amor dijo...

me encantaría conocer tu tierra, lo digo de corazón

:)

amor

wílliam venegas segura dijo...

Una amiga abrió un blog (nuevo, lógico), me gustaría que lo visitaran y la visitaran, creo que es bueno estimular el afán de los buenos blogs, es:
http://trazosalamitad.blogspot.com/

Gracias.